Tiempo estimado de lectura: 2 minutes, 3 seconds
Share Button

¿Es el momento de vender mi empresa?

Aunque ustedes no lo crean son muchos los empresarios de esta Región que están ahora mismo pensando en vender su empresa. Razones hay muchas: personales, problemas con socios, necesidad de liquidez, por crisis del sector o de la propia empresa.

Desafortunadamente muchos son los que deciden vender su empresa cuando su situación económica o financiera se hace insostenible. Sin embargo iniciar dicho proceso en ese momento es uno de los mayores errores que un empresario puede cometer.

Obviamente el mejor momento para vender tiene lugar cuando la empresa pasa por su mejor momento en ventas, beneficio o sectorialmente.

Una vez que hemos decidido salir al mercado hemos de “vestir la empresa”, es decir poner en marcha los mecanismos que mejorarán la imagen de nuestra empresa.

¿Qué aconsejo hacer a partir de ya?

  1. Auditar la empresa todos los años para transmitir las mejores sensaciones en los EE.FF y así no se podrá cuestionar la validez de los mismos, reflejando estos la imagen fiel de la empresa. Lo idóneo es presentar los dos ejercicios anteriores auditados, así que lo mejor es que se ponga manos a la obra.
  2. Ser muy ortodoxo en la fiscalidad de la empresa para transmitir certidumbre.
  3. Analizar con un experto fiscal su escenario personal ante la venta de su empresa, pues puede que con una venta por valor de 100 acabe recibiendo sólo 60 por no haber planificado correctamente su fiscalidad.
  4. Tratar de ser realista con su precio mínimo. Aunque pensemos que es el elemento más crítico a discutir, suele ser de los más fáciles, acordándose en no más allá de tres o cuatro reuniones.

Entonces, ¿qué aspectos suelen romper una negociación?

  1. Forma de pago: No importa que hayas maximizado el precio de venta si no eres capaz de garantizarte el cobro del mismo. Por ello es necesario que te asegures de cobrar una gran parte en el momento de la transmisión y el resto a los plazos convenidos. Esto se resuelve exigiendo la garantía de un aval bancario.
  2. Contingencias fiscales: Si la fiscalidad empresarial de los cuatro últimos años genera alguna duda al comprador, éste querrá una salvaguarda que cubra posibles sanciones de la AEAT correspondientes a dichos años. Esto se resuelve haciendo coincidir los plazos de cobro pendientes con el vencimiento de dichas contingencias, de tal manera que conforme éstas van prescribiendo el vendedor va cobrando el resto pendiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>